Festival Internacional de Teatro de Edinburgo

Critica la prensa internacional / Internacional.

Slipstick "UNA OBRA MAESTRA" Broadway Baby 

Calificación  ★★★★★

 

El hombre entra en escena y, al estilo de La Cage Aux Folles, se sienta en un espejo que no está allí y se pinta la cara con un maquillaje exagerado, casi Kabuki. Luego se lanza a una hora ingeniosa y entretenida de imitaciones y sketchs de drag slapstick que justifican la facturación de Martin Kent como "The Master of Mime".

 

Slipstick es muy parecido a la Mona Lisa; un hermoso enigma y definitivamente es una obra maestra.

Todo es muy frenético y los cambios rápidos a veces son tan impresionantes como la energía en el escenario. Kent pasa de ser un brillante payaso de circo a una rutina de mitad hombre / mitad mujer en escasos segundos. Una bailarina de ballet con demasiadas piernas aparece antes de que la Mona Lisa muestre cuán harto puede estar de ser fotografiado constantemente. Algunos de los cuadros son completamente originales e hilarantes. Vemos a un bebé gigante con un pene ridículamente largo usar un orinal, una diva con una voz que podría romper el vidrio (de mala manera), e incluso algunos números de grupo a través del uso inventivo de los marionetas a escala real.

 

Los vestuarios son espectaculares y el humor no es exactamente exagerado, pero es un poco de entretenimiento anti-arrastre demente y delicioso que hace rugir a la audiencia. Una caracterización ve a Kent en el escenario como Lucille Ball en su famosa rutina "Vitameatavegemin". Está perfectamente sincronizado y casi tan divertido como cuando la leyenda de la comedia lo interpretó ella misma. Un cambio de vestuario hace que Kent se convierta en una vagina gigante y participe en una participación brillante de la audiencia. Es descarado en lugar de obsceno, pero los padres deben tener en cuenta que podría no ser adecuado para los niños más pequeños o cualquier persona que no esté tan interesada en un poco de humor alegre escatologico.

Martin Kent tiene un entusiasmo increíble en el escenario y sabe cómo llevar adelante cada uno de estos bocetos. El impulso nunca se detiene. Algunas de las parodias son más divertidas que otras y una pareja es clásica con sincronización de labios con cierta comedia física, pero eso no es malo. Kent es un artista excepcional y no puedes evitar ser arrastrado junto con su estupidez en el escenario.

Slipstick es muy parecido a la Mona Lisa; un hermoso enigma y definitivamente es una obra maestra.

Critica la prensa internacional / Internacional.
" Un Gran imitador "/ " Un Gran Transformista "

(Moira Soto, la nación (30/11/2013) 

Calificación ★★★★★



Una vez fue una vez, no hace mucho tiempo, un gran imitador italiano, mimo, cantante en varios registros, que podría hacer docenas de personajes en sus shows: Leopoldo Fregoli (1867-1939). Tanto fue su fama que en España había Es el dicho "más rápido que el fregoli", y en Francia, la expresión frégolisme designa la rapidez para cambiar el traje o la idea. En este momento, que exige el arte de llevar a cabo en muchas funciones sucesivas - incluyendo los cambios correspondientes de vestuario - tiene 2 oficiantes en el mundo entre ellos el, el italiano arturo brachetti y, por supuesto, el argentino basado en España Martin Kent (quien No canta, pero hace fonometry y bailes, entre otras contribuciones creativas.

En Slipstick, por poco más de una hora y media, a menudo sin que se note las transiciones, fenómenos de circo, personajes reconocibles del cine y la música, danza, pintura y la ópera, además de algún invento del mismo kent, bastante risquée Pero sin caer en el chabacanería fácil. Por lo tanto, el programa muy aceptado se integra a un hitler gay de Hitler (de los productores de mel brook) y martinová, el clásico bailarín, un poco fane; al regan de el e xorcist con su cama en su espalda, dando vuelta inesperada a su criatura poseída; a Amy-Winehouse-cantando y drogando con todo, y una fantástica bailarina de seis piernas? En todos los casos, con una gran muestra de ropa, pelucas, zapatos de buen diseño, acompañados de objetos funcionales escénica que contribuyen a modificar y enmarcar el espacio. Además, en algunos cuadros se añaden las proyecciones y los efectos especiales de la luz.

Pero el maquillaje de la cara - fondo blanco, negro subrayado para ojos, lápiz labial para labios y mejilla -, vagamente inspirado por kabuki, es siempre el mismo, apenas con un ligero toque. Kent lo hace en grandes trazos al principio del show, frente a un espejo imaginario frente a la audiencia, en pocos minutos. Y es increíble cómo esa máscara encaja con personajes de todas las edades y muy diferentes condiciones. La Convención de teatro se lanzó y no se detiene, apelando incluso a una cierta forma de ilusionismo, recursos de indignante comedia, humor renegado y también el puro homenaje que deja fuera la caricatura, como es el caso de la interpretación muy exitosa de " No, je Ne nada ", recreando la silueta magra y la actitud de Edith Piaf.

Entre los muchos éxitos, vale la pena señalar dos bocetos de colección para el impacto visual y sonic, la cantidad y la calidad de los gags, y la manera de a el inconsciente colectivo del público: el que las estrellas se rose en el arco de la Titanic, y el de king kong, primero con la entrada del gran gorila por el pasillo de la habitación y luego su actuación en el escenario, a través de la enorme cabeza del animal en el fondo y su enorme mano en el primer plano, conservando el Heroína rubia que trata a ostensiblemente de huir.

http://www.lanacion.com.ar/1643184-un-gran-transformista

Martín Kent, el argentino radicado en España foto: LA NACION

 LA FAMILIA SLIPSTICK

Espectaculos Alamod  por María Inés Senabre. 

Calificación ★★★★★

Realmente es excelente este music hall de  Martín Kent… La maestría de un artista con muchísima sensibilidad y energía.

El escenario es un gran espejo frente al  cual se enmascara  para transformarse en muchos más seres que los que una existencia o dos pueden soportar…

Cuesta resaltar alguno de los personajes que este artista interpreta con un maravilloso trabajo de play back y algunos interesantes sistemas para, por ejemplo,  lograr transformarse a si mismo en un trío femenino que canta y baila (las hermanas Andrews creo), vestidas de uniforme. Un mecanismo nada fácil de manejar debo decir. En otro estilo vemos  transformación desde un remedo de  Tina Turner a Amy Winehouse de una gran  finura en la utilización del gesto.

Grandes producciones como King Kong, con una extraña aparición de la canción Touch Me que Susan Sarandon canta con voz finita en el filme The Rocky Horror Show…

Desde cuestiones llenas de inocencia a pícaras o decididamente  subidas de tono, modulando intensidades en un ritmo muy bien manejado,  este excelente artista se juega a cada paso.

Espectaculares trabajos de escenografía y aparatos, hasta los mas sencillos sistemas….

Después de tanta picardía, de tanta sencillez, de tanto tono subido…descubrimos lo que la máscara permite. Nos permite ver un alma sensible y encantadora.

Quedan muy pocas funciones, hoy,  mañana y el sábado… Realmente vale la pena entre todas las cosas que inundan el fin de año.

María Inés Senabre

La Familia Slipstick – info de prensa

Ficha Técnica: Libro e Idea General: Martín Kent; Repertorio de Personajes: Camerino, Cinderella Rockefella, Gay Hitler, Andrew Sisters, La Martinova, La Mona Risa, Barbie Kent, SOS Titanic, Naufrago, Martina Tarner, Amy Winehouse, Sabrina, Elvis De Pelvis, The Queen, El Coño Fiebre, Carmen de España, King Kong, El Bebe, Dorothy & Croto, Annie Mañana, La Familia Addams, El novio de Frank Einstein, Exorsister, Sister Act, Edith Piaf, Camerino, Despedida; Diseño y Realización de Vestuario: Mónica Muser, Candido Garcia, American Vintage Hollywood, Realización de Pelucas: Roberto Mohr, Le Memail Gig China; Peluquería Teatral: Nestor Alegre; Realización y Escenografía Viviente: Ruben M. Minutoli, Paula Soledad Páez Pogreski, Fabiana Moreno y Aníbal Papalardo; Zapatería Teatral: Felipe Soler, Frederick of Hollywood; Diseño de Luces: Gastón Díaz, Edición Musical: Adrián Muser y Mampule Ortiz Cabello; Masterización Musical: Mampuele Ortiz Cabello; Voz Cover: Amy: Carolina Serrato; Imagen y Multimedia: Adrián Muser, Laura Rodrigo Garcia y Marta Simon; Dirección de Escenas: Adrián Muser;  Producción General: Maximiliano Suarez y Martin Kent

EL UNIVERSO DE ALGUNOS CLASICOS DE HOLLYWOOD EN EL CUERPO DE UN ACTOR 

por Azucena Esther Joffe,Maria de los Angeles Sanz 

 

 

El escenario del Margarita Xirgu, recibe la llegada del actor /transformista Martín Kent, quien lleva más de 25 años fuera del país, realizando su trabajo donde la parodia como procedimiento, el despliegue del muy buen uso de los efectos especiales, y un manejo excelente del cuerpo, son los elementos que sobresalen en lo visto en Slipstick.Los cuadros que se suceden están enmarcados por la sugerencia de un camarín donde un espejo con luces permite al actor convertir su cara en la máscara que irá a través del vestuario convirtiéndolo en los personajes que el público reconoce fácilmente a pesar de ser llevados al límite de lo grotesco; para luego cerrar en ese mismo ámbito sugerido, con el momento de la pérdida de esa máscara de maquillaje, de ese slipstick y volver a ser él mismo ante el espectador. Películas como Titanic, El mago de Oz, El exorcista, King Kong, aparecen en sus temas representativos desde lo musical, y desde una escenografía diseñada con algunos elementos significativos: la proa de un barco, la cama, Dorothy, o el impresionante gorila. La presencia de los siempre recordados Freddy Mercury y Elvis Prestley, Tina Turner, establecen su presencia también desde el cuerpo y la voz del actor. Los gags se suceden con un humor cargado de ironía, a veces bastante oscuro, donde no se desdeña lo escatológico. El género slapstick1 tiene más desarrollo en los escenarios europeos que en los nuestros, y tuvo cultores destacados como Los tres chiflados y Benny Hill. El actor le imprime al género su impronta personal, así el recorrido por la galería de los diferentes personajes es vertiginoso, con imaginación y cuidando los detalles, cada personaje en un punto de partida y de llegada en la estructura laberíntica del espectáculo. Quizá la respuesta del espectador sería más unánime si la mayor parte de los monólogos fueran en castellano y no en otro idioma. Ya desde el título de la obra Slipstick, como aglutinador sémico, da cuenta de la singular mixtura: una simbiosis entre dos términos, slapstick y lipstick (lápiz labial), inventada por Kent’s. Esta mixtura tiene como principal componente los elementos del music hall, pero también del circo y del expresionismo. Son 25 personajes que desfilan antes nosotros, sin contar con el espectador circunstancial que se convierte en un personaje invitado al ser “investido” por un enorme profiláctico. La novedad, la gran atracción es el gigantesco King Kong ingresando por detrás del público. A través de la expresión corporal y gestual, de la exageración hasta en lo más mímico, el transformista logra darle un plus, “una vuelta de tuerca” como él mismo lo define, al “original”, al mito o a la leyenda siempre vigente en el imaginario espectatorial.  

Martin K  critica en BUTACA TEATRALent

 CRITICA SLIPSTICK por  BUTACA TEATRAL

Calificación ★★★★★

 

 actor argentino-español Martín Kent, lleva adelante en el teatro Margarita Xirgu, su unipersonal Slipstick. La trama y su tipo de humor se conjugan para seducir a un público amplio. Primero muestra el detrás de escena y luego el tono de comedia empieza a sentirse. Con un ritmo que avanza como gancho para atrapar a los espectadores.

Cabe destacarse en esta obra los maratónicos 90 minutos que Martín Kent tiene arriba del escenario con los más 20 personajes que interpreta. Un musical donde se conjugan personalidades reconocidas dentro de sus facetas en cine, música y hasta en pintura. El actor con su maravilloso rol interpretativo puede romper con la barrera del idioma. Los elementos de utilería, además de terminar de componer las escenas, logran sorprender en cada una de ellas, como por ejemplo con diversos muñecos de tamaño real.  La caracterización de cada personaje, tanto en vestuario como en pelucas, acompañan a la perfección cada una de las escenas. La musicalización y las proyecciones son el sostén fundamental durante todo el transcurso de la obra.

Se puede decir que Slipstick es un impecable espectáculo internacional que, además de hacer reír a toda Europa, logra transportar al público en un viaje que desborda de talento.

Escena de King Kong foto BUTACA TEATRAL

 

 

CRITICA TEATRO EN BAIRES por Estela Gomez


Podemos apreciar, en el espectáculo “SLIPSTICK”, su ductilidad actoral, ya que puede introducirse en la piel de varios personajes, casi simultáneamente, gracias a la rapidez de sus cambios de vestimenta y a la lucidez de su mímica. 

Ni bien se apaga la luz de sala, el escenario queda en penumbras con elementos que forman parte de los camarines, apareciendo el protagonista frente a un espejo imaginario, rodeado de luces, en donde comienza a maquillarse con una base blanca, pestañas postizas y un lápiz labial muy rojo, para transformarse en un histriónico artista dispuesto a dedicarnos una sobresaliente actuación.

A continuación, se despliega ante nuestros ojos una múltiple variedad de estrellas internacionales, la mayoría conocidas, imitándolas con un toque especial dado por la creatividad y la magia de alguien con mucho carisma y experiencia.

El encuadre está dado por potentes canciones, muchas de ellas muy populares y aplaudidas en todos los tiempos, por poderosas luces que acompañan cada movimiento y por una pantalla gigante sobre el fondo del escenario cuyo contenido sirve como hilo conductor del show.

Se destaca, la calidad y el diseño de la escenografía, la variedad de los atuendos, y sobre todo, la coordinación de todos los elementos audiovisuales en escena, con una celeridad digna de ver.

El contacto con el público, está presente y es muy importante para valorar la totalidad de éste nuevo género humorístico llamado slapstick (bufonada), mezcla de carcajadas, caricaturas, sorpresas, y delirio, pero también permitiendo percibir la sensibilidad del ser humano exponiéndola a la platea.

El final fue muy emotivo, porque mientras se desmaquillaba, vimos y sentimos el amor que Martín Kent tiene por su profesión, evocando una canción muy conmovedora nos deja una sensación de gratitud hacia un corazón desbordante de pasión por lo que hace.

Estela Gomez.

Slipstick

Carlos PachecoPARA LA NACION

DOMINGO 05 DE FEBRERO DE 2012

Calificación ★★★★

Idea e interpretación: Martin Kent / Diseño y vestuario: Candido García y Mónica Muser / Edición musical: Adián Muser Diseño:Gastón Díaz / Dirección: Adrián Muser y Martín Kent / Sala: Margarita Xirbu (Chacabuco 875) / Funciones: Viernes y sábados, a las 22.30 / Duración: 80 minutos / Nuestra opinión: Buena El intérprete argentino español Martin Kent recala en Buenos Aires para presentar buena parte de su creación humorística. Hace aproximadamente 25 años que recorre diversas ciudades europeas, dando a conocer sus particulares recreaciones de personajes que extrae tanto del mundo de la música como del cine. El transformismo es su manera de recuperar en escena a esas criaturas que su imaginación ha violentado en su intención de hacer reír. Ahora las reproduce siguiendo una línea dominada por la transgresión, el desparpajo; a veces el doble sentido, cuando se impone hacer referencia a lo sexual.

En un comienzo, Kent se muestra maquillándose, preparándose para iniciar ese acto de representación que, nunca lo intuirá el espectador, va a estar plagado de seres de diversas características físicas: desde la aniñada Betty Boop al enorme y desafiante Kin Kong; desde una desopilante Mona Lisa escapada del cuadro, hasta una composición irreverente de Elvis Presley o Freddie Mercury. También recupera a la Dorothy de El mago de Oz y a Rose, de Titanic .

Desde lo formal, cada personaje está violentado en la construcción de su identidad y por eso se mueve con mucha libertad por el escenario, a veces tomando contacto con la platea y otras, relacionándose con otros personajes o muñecos.

Martin Kent y su representación de El exorcista. Foto: Adrián Muser

El ritmo y la intensidad del show es mucha y constante. Casi sin que la platea lo advierta, Martin Kent se transforma en nuevos y nuevos personajes y lo hace no con pequeños detalles, sino de manera integral. Su manejo del escenario es muy bueno, su histrionismo habla a las claras de un dominio se este arte de la transformación, que siempre tiene sus riegos. Pero el artista es hábil a la hora de su construcción. No propone al espectador introducirse en el mundo real de esos seres, sino que invita a reírnos de ciertas cualidades que los caracterizan y que él hace estallar. Su exageración, por otro lado, llega a un límite muy preciso y eso resulta muy interesante escénicamente.

Sobre el final, el intérprete se pone serio y le presta su voz y su cuerpo a una recreación de Edith Piaf que da la pauta que, cuando quiere o lo necesita, puede ponerse serio y tocar una fibra muy conmovedora, también.

Si bien el espectáculo expone creatividad y una buena capacidad performática de su creador, debemos decir que no siempre Martin Kent logra un nivel de concentración acabado que le posibilite hacer trascender ese mundo, entre ridículo o patético, que quiere mostrarnos con la necesaria rigurosidad. En la mayoría de los cuadros la escena recupera algo de transgresión porque desde lo formal eso sucede, no porque el actor bailarín profundice esos mundos tan inquietantes sobre los que ha decidido trabajar.

Martin Kent y su representación de El exorcista. Foto: Adrián Muser para LA NACION Espectaculos

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